de jazz se despierta en el cuerpo de una joven de clase alta llamada
Luciana Andreotti. Tratando de buscar ventaja sobre la situación,
vive sus días en un cuerpo ajeno llevando la vida de la joven, hasta
que descubre a su verdadero cuerpo realizando los logros que
siempre terminaron en frustraciones debido a la cobardía o estupidez
del personaje.
En “Cuando los sapos parecen pájaros”, podemos encontrar una
trama que ha sido explotada con anterioridad, sin embargo, hay un
fuerte contenido filosófico que acompaña el relato de manera implícita:
relaciones familiares turbulentas con un extraño plan hecho por la
madre de Luciana para deshacerse de su hija debido a los celos que
sentía por ella con su esposo, la competencia de Bruno con el hermano
mayor de Luciana para apoderarse del corazón de la bella Sonia, la
ternura del hermano menor afrontando las pérdidas de la vida, y
finalmente, el abuelo de la familia que al ser abandonado en un
geriátrico, intenta acabarlos a todos desde el lugar menos pensado.
Por otro lado, siempre está presente la tensión entre la búsqueda del
poder y el desarraigo; al igual que el conocimiento del mundo, la
religión y finalmente la crueldad y el sadismo humano… La esperanza
y la nobleza del protagonista al haberlo perdido todo.
“En nuestras relaciones humanas siempre partimos de un
ideal que nos han enseñado desde chicos. El tiempo junto al
mundo, corrompen ese ideal interno, luego, queda en nosotros
reafirmarlo o descartarlo con nuestras acciones (…) el
Destino existe: nos hace ver las cosas de determinada manera
para que nosotros actuemos.”
Fernando Javier Sánchez, El Cuarto Blanco.
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